viernes, 16 de mayo de 2008

Cuento...



Estaba el aparentemente sentado plácidamente sobre aquella banca, la cual notaba un especial tono que resaltaba de manera casi mágica en contraste al extraño entorno que la rodeaba. Su rostro mostraba una calma prácticamente celestial, cosa que a cualquier ser que perteneciere a esa categoría haría vomitar de forma inmediata.

Inquietante era mi sensación al estar en ese lugar, muy similar a un sueño pero totalmente distinto, esa sensación de estar y no estar que pocas veces uno siente en la vida, a no ser que haya realizado un viaje muy largo, o después de varios meses volver al hogar. Esa sensación extraña se tornaba aun peor al tratar de percibir mejor el entorno que me rodeaba en aquel momento, notar que la luz que cubría el lugar era bastante extravagante por decirlo menos una mezcla entre café con piernas y discoteca barata de alguno de los barrios periféricos de Santiago.

Otra Característica del entorno que se iba presentando poco a poco frente a mi era un llamativo olor, algo penetrante, muy poco común de sentir en un lugar así, no se por que motivo me recordaba festividades de fin de año de mi infancia.

Al tratar de coordinar la información que estaban entregándome mis sentidos note algo que me llamo aun mas la atención, no oía nada exceptuando una mezcla de un tono puro de quien sabe, 1 KHz. , y la mezcla de el sonido de una turbina de avión, siendo yo quien soy empecé a notar que algo raro estaba pasando a mi alrededor, algo demasiado fuera de lo común.

Al tratar de hablar con aquel ser que notaba plácido en el fondo de mi bizarro espectáculo visual, para obviamente preguntar, “¿Qué demonios hago aquí?” noto que mi voz no sale de mi boca, o simplemente no puedo escucharla ya que con semejante festival de ruido resonando en mis oídos, podría casi justificarlo, una vez frustrado por no poder escuchar mi propia voz, intento de una vez alcanzar a dicho ser con uno de mis brazos, para mi sorpresa al incorporar mi brazo, específicamente el derecho, no veo nada moverse por el rabillo de mi ojo y menos siento la suave brisa que produce ese leve movimiento sobre mi piel. Extrañado intento ver en dirección a mi brazo derecho, lo cual, de igual forma que el movimiento anterior se me hizo imposible, entendiendo cada vez menos que demonios esta sucediendo a mi alrededor, intente agitar mi cuerpo en todas direcciones, tal cual lo hacia en esos conciertos de “Música Pesada” que tanto me relajaban después de una semana pesada, repentinamente mientras realizo esta acción siento una respuesta de mi entorno, logro sentir una de mis piernas, aliviado de sentir algo al fin, intento caminar, dándome cuenta en ese momento que mis intentos de pasos eran en el aire.

Al tener algo mas de control sobre mi entorno, sentí la imperante necesidad de encontrar una explicación a la avalancha de sensaciones y pensamientos los cuales abordaban mi cabeza en ese momento, cuando llegado cierto momento, se cierne sobre mi un sentimiento de increíble paz y relajo, en ese mismo instante sentí como una intensa luz se cernía sobre mi, la cual me llenaba de apacibilidad y calidez, me deje llevar, tranquilo...

Nanuk